| No existe una fórmula que garantice que jamás habrá infidelidad. Sin embargo, algunos matrimonios que han padecido este mal, por lo regular han atravesado un proceso de deficiencia en la relación entre ambos. Sin embargo esto es lo que ellos recomiendan para, dentro de lo posible, evitar una infidelidad.
- Hablar de todo tipo de temas, positivos y negativos. En algunos matrimonios éstos últimos son los únicos que conocen. Es importante buscar temas de interés entre ambos que no se limiten a la casa y los niños.
- Ser personas positivas. Una pareja que lleva una buena relación sabe reír y divertirse
juntos.
- La pareja de casados debe buscar momentos de intimidad, de poder estar a
solas.
- Los detalles son importantes en cualquier etapa de la relación, no se deben
olvidar.
- Cualquier falla en la relación debe hablarse con madurez y entendimiento de la otra parte. Es importante saber perdonar por más dura que la falta haya sido.
Ahora bien, si se quiere recuperar a la persona amada, los berrinches, amenazas y chantajes están fuera de lugar. Lo primero que se debe hacer, es recuperar su cariño y luego hablar de los sentimientos y la humillación experimentada.
Es muy fácil ponerse en un papel de víctima y dejar a la persona ir. Cambiar de imagen ayuda a elevar la autoestima, además de ser una forma de demostrar interés a la otra persona de una forma sutil. También ayuda recordar momentos especiales vividos, como puede ser revisar viejas fotos de algún acontecimiento especial.
Sorprenderlo con detalles, si es que no se han tenido últimamente. Tener un carácter alegre y jovial aunque duela un poco. Es más agradable estar con una persona positiva que con una que se siente
victimizada.
Una infidelidad no necesariamente tiene por qué poner fin a una relación. Aunque difícil, a veces este tipo de problemas suele "despertar" a la pareja para replantearse la convivencia que mantienen. Lo difícil en este caso no es perdonar, pues a final de cuentas cualquier persona comete errores. Lo que sí resulta complicado es aprender a olvidar para que renazca de nuevo la confianza entre las partes, que es fundamental en toda relación.
Es mejor prevenir un problema que tratar de resolverlo, por eso cuando siente rondar cerca de usted el fantasma de la infidelidad, es momento de limar asperezas en la relación, de iniciar una nueva forma de comunicación si es necesario, de aprender a amar incondicionalmente sólo así estaremos cuidando uno de los tesoros más grandes que tiene el ser humano: "la familia"
Perdonar y empezar de nuevo
Socialmente se tiende a pensar que perdón y olvido es lo mismo, o que van necesariamente juntos, pero no es así. Fernando Coddou y Carmen Luz Méndez indican que es posible perdonar, pero no olvidar.
No es posible, como indican los psicólogos, pensar que perdonar es sacar esa vivencia fuera del propio ser. “Si pensamos que eso es perdonar, significa que nunca hemos perdonando, porque sigue presente dentro de uno y pasando la cuenta”, aseguran.
Por eso, perdonar requiere una cirugía mayor. Es mucho más que dar vuelta la página y hacer como que nada pasó. Implica seguir con el otro a pesar del error que cometió y del inmenso dolor que puede haber provocado, y significa también que en la relación de pareja no se usará “la infidelidad perdonada” -como señalan Fernando Coddou y Carmen Luz Méndez- como un argumento, en ningún sentido.
Asimismo, los profesionales explican que no debe entenderse el acto de perdonar como una actitud generosa de quien perdona. “Hay que hacerse cargo de que perdonar es el único instrumento del que dependemos los seres humanos para salvar una relación de pareja después de la infidelidad. Se trata de perdonar no como un acto de bondad o generosidad hacia el otro, sino como un acto motivado por una libre elección de asumir el costo emocional que tuvo la infidelidad, como consecuencia del deseo de mantener la relación”.
Una vez que la pareja comienza a reconstruir la relación y se va cargando de buenos momentos, según Miriam Rodríguez es posible que el recuerdo doloroso vaya extinguiéndose.
Como indica la psicóloga, “juegan a favor de la reconstrucción de la pareja la capacidad y calidad del amor, y especialmente la secreta esperanza de ser capaces de poder continuar con su vida juntos, sobrepasando el dolor”. |