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Evita el dolor
Cera
siempre ha sido sinónimo de dolor. Pero reconozcámoslo,
es una de las maneras más efectivas y económicas
de obtener una depilación linda y duradera. Existen
algunos trucos caseros que pueden ayudar a que las molestias
y dolores del proceso se atenúen:
1) Intenta depilarte con algún sistema que arranque
el vello de raíz, evitando las rasuradoras. Así,
con el tiempo, los vellos se irán debilitando y su
extirpación será más fácil y
menos dolorosa.
2) Toma un baño de agua tibia antes de la depilación,
pues el calor dilata los poros, lo que hace más fácil
el arranque del vello de raíz.
3) Para las zonas sensibles -como axilas y rebaje-, presiona
la zona con el puño en cuanto retires la cera.
4) Si sientes hinchadas las áreas depiladas, toma
una aspirina, que ayuda a reducir la inflamación
rápidamente.
5) Recurre al frío para controlar la irritación.
Aplica hielo en la zona afectada y te sentirás más
aliviada.
Para después
Aunque lo más efectivo es la depilación definitiva,
lo cierto es que no es un método que esté
al alcance de todos los bolsillos. Además, no es
tan definitivo como se dice. Por lo mismo, lo mejor es continuar
eliminando los vellos de la manera habitual y, ojalá,
con cera. He aquí más consejos que te servirán:
* Si estás aburrida de tener que depilarte a cada
rato, entonces, aplícate zumo de limón mediante
un buen masaje. Pero tiene que ser inmediatamente después
de arrancar el vello de raíz.
* En caso de que sufras del típico problema de los
vellos incrustados, ni se te ocurra sacarlos con pinzas,
hurgueteando la piel. En la ducha, aplícate agua
mezclada con bicarbonato y masajea la piel todos los días
con un guante rugoso o una escobilla suave.
Ahora ya estás lista para lucir tus piernas este
verano y sentirte realmente espectacular. Pero no olvides
que una buena depilación requiere de tiempo, energía,
preocupación y cuidado.
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